Volver al estándar Oro

por | 17 mayo, 2011

De acuerdo a esta entrevista para Human Events, Steve Forbes, editor en jefe de la revista Forbes y presidente de Forbes Inc., EE.UU. podría volver al estándar Oro dentro de 5 años.

Pero, es realmente factible?

El último estándar Oro, que surgió del acuerdo de Bretton Woods, fue realizado en julio de 1944 por 730 delegados de 44 países, con el objeto de reconstruir el sistema económico internacional, destruido por la segunda guerra mundial. Aunque la realidad fue que EE.UU. poseedor de las mayores reservas mundiales de oro y gran acreedor de los préstamos de guerra y reconstrucción tanto de aliados como enemigos de guerra, impuso su postura.

El objetivo del acuerdo era fijar un tipo de cambio sólido y estable para las transacciones internacionales, que antes, durante y después de las guerras mundiales sufrieron grandes alteraciones por la descontrolada impresión de monedas necesaria para financiarlas y/o pagar tributos a los vencedores. Esta impresión provocó períodos de inflación e hiper-inflación como en la Alemania de 1920 (República de Weimar).

El acuerdo determinó el precio del oro a un valor fijo de 35 dólares por onza, y que todo el resto de los países fijaran sus monedas a un valor fijo contra el dólar. De esta forma, transformando al dólar en la nueva moneda de intercambio y reserva mundial. También se crearon el FMI con el objetivo de dar prestamos a corto plazo a los países para solucionar sus disparidades en la balanza de pagos.

Al respaldar la moneda por un bien físico, en este caso el oro o los dólares respaldados por oro, esto impedía la impresión discriminada de moneda. Un país podía imprimir moneda solo en una cantidad correspondiente a la cantidad de oro (EE.UU.) o a la cantidad de dólares respaldados por oro (resto de los países) que poseyera en sus reservas. Con lo cual los gobiernos solo podrían trabajar con presupuestos no deficitarios.

También este respaldo por un bien físico tiene un efecto equilibrador automático en la balanza comercial, donde un país importador va perdiendo moneda paulatinamente hasta llegar a un punto en que no dispone de dinero suficiente para importar, y su importaciones se equiparan o fluctúan muy cerca de sus exportaciones. Para un país exportador, su moneda se irá incrementando, lo que provocará un aumento de los precios internos, lo que a la larga provocará que aumenten sus importaciones y disminuyan sus exportaciones hasta volver al equilibrio.

Las principales desventajas de este sistema es que la cantidad de dinero disponible para la economía de un país estaba limitado por la cantidad de oro que poseía o para extraerlo de las minas. Salvo EE.UU. (poseedor del 80% de las reservas) y Sudáfrica (productor del 67% de la minería) el resto de los países estaban seriamente limitados.

Ya sea por la necesidad de financiar las guerras de Korea, Vietnam y la carrera aeroespacial mediante presupuestos deficitarios acompañados de su impresión masiva de moneda, por haberse convertido en un país principalmente importador bienes con fuga de dólares, por la escasez del oro existente en la tierra para respaldar a toda la economía de EE.UU. y no hablar de toda la economía mundial, a fines de los 60 el dólar estaba extremadamente sobrevaluado y con fuertes presiones devaluatorias que hicieron que los países socios comenzaran a cambiar sus dólares de reserva por oro físico, en especial Francia bajo la presidencia de Charles de Gaulle.

En 1971, el presidente de EE.UU. Richard Nixon rompió la convertibilidad del dólar con el oro.

Este fue el fin del sistema Bretton Woods y el comienzo de la era en la que todas las monedas del mundo pasaron a ser solamente un producto de la imprenta.

En este informe del instituto CATO se pueden ver las distintas formas de implementar un nuevo estándar Oro y cómo afectarían a la economía mundial.

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