Proyecto de Incorporación de Inteligencia Artificial en el Derecho Societario Argentino
El proyecto ha sido elaborado a través de un esfuerzo colaborativo entre el Ministerio de Justicia y la Secretaría Legal y Técnica, involucrando a figuras clave como María Eibar Sával, Mariano Cuñol y Juan Maíques, con contribuciones adicionales de expertos como la Doctora Tadei, el Doctor Ramírez, Maximiliano Farroña, Alejandro Gacase, Marcela Gijena, Máximo Martín y Sebastián Balvín de la Universidad Austral.
La presentación estructura el contenido en una descripción general del proyecto, un análisis detallado de sus especificidades y una discusión final sobre sociedades automatizadas e inteligencia artificial, abriendo espacio para preguntas al concluir.
El enfoque busca modernizar la Ley de Sociedades para integrar tecnologías emergentes, posicionando a Argentina como líder en innovación jurídica adaptada al siglo XXI.
Tipologías de Sociedades Habilitadas para el Uso de Inteligencia Artificial
Las sociedades automatizadas reguladas en el artículo 14 operan como un subtipo de la sociedad anónima, donde la gestión operativa diaria se delega a robots, software o inteligencias artificiales, manteniendo intactas todas las obligaciones, restricciones y características tradicionales de las sociedades anónimas.
Este diseño permite que, en el futuro, el Congreso pueda tipificarlas fiscalmente de manera diferenciada si se considera conveniente, facilitando un tratamiento impositivo específico sin alterar el marco societario base.
Las DAO, o sociedades centralizadas autónomas operativas, representan el segundo tipo, inspiradas en las Decentralized Autonomous Organizations internacionales pero adaptadas para mantener un nombre reconocible globalmente y habilitar operaciones donde la administración recae directamente en la inteligencia artificial.
A diferencia de las automatizadas, en las DAO la inteligencia artificial asume el rol administrativo completo, pudiendo contratar humanos para tareas operativas, invirtiendo el modelo tradicional y abriendo posibilidades para organizaciones empresariales innovadoras.
Inspiración en el Modelo de Desarrollo Económico de Irlanda
Irlanda transitó de un ingreso per cápita equivalente al 60% del promedio de la Unión Europea en los años 80 a alcanzar el 115% en los años 2000, gracias a un marco jurídico y fiscal atractivo para la inversión extranjera directa desarrollado desde finales de los años 50 y 60.
La adhesión de Irlanda a la Unión Europea en 1973 amplificó este atractivo, permitiendo que empresas globales radicaran allí para acceder al mercado europeo, con un despegue pleno en los años 90 conocido como el milagro celta.
El caso paradigmático de Apple ilustra cómo registrar una empresa irlandesa dueña del software de iPhones generó royalties por ventas mundiales, elevando el PIB irlandés un 25% en un solo día y demostrando cómo un marco favorable captura valor económico generado fuera del país.
Argentina busca replicar esta estrategia adaptada al siglo XXI, atrayendo empresas de inteligencia artificial que operen globalmente pero tributen localmente, generando derrames positivos similares en empleo, innovación y recaudación fiscal.
Oportunidades Estratégicas para Argentina en el Escenario Global
Europa enfrenta sobreregulación que dificulta la actividad empresarial innovadora, mientras que Estados Unidos asocia las DAO con General Partnerships, exponiendo a los socios a responsabilidad ilimitada con su patrimonio personal y reduciendo el atractivo para tecnologías de alto riesgo.
Este vacío regulatorio crea una ventana única para Argentina, que puede ofrecer responsabilidad limitada combinada con un régimen fiscal potencialmente favorable si el Congreso lo aprueba, atrayendo radicación de empresas de inteligencia artificial que paguen impuestos corporativos locales.
El Presidente enfatiza en su artículo del Financial Times la necesidad de no regular excesivamente la inteligencia artificial para fomentar su despliegue, complementando el marco legal con incentivos fiscales que completen un paquete competitivo.
El éxito podría acelerar el desarrollo argentino de manera sin precedentes, permitiendo que empresas operen primariamente en el exterior pero tributen en Argentina, apropiando valor de actividades globales como Irlanda lo hizo con las ventas de iPhones.
Régimen de Responsabilidad y Consideraciones de Seguridad
Las sociedades automatizadas y DAO mantienen el régimen de responsabilidad de las sociedades anónimas, donde los accionistas limitan su riesgo al capital aportado, principio fundamental del capitalismo desde la Compañía de las Indias Orientales en 1602.
El corrimiento del velo societario sigue aplicándose en casos de actividades ilícitas, dolo o deliberada ilicitud, permitiendo que la justicia identifique responsables sin alterar protecciones estándar.
Críticas como las de Yuval Harari sobre la falta de temor de la inteligencia artificial a la cárcel se contrarrestan con el hecho de que el cierre empresarial representa un riesgo equivalente para estas entidades, incentivándolas a operar dentro de la legalidad.
Ejemplos cotidianos como Google Maps demuestran la confianza depositada en inteligencias artificiales para decisiones críticas, sugiriendo que no hay motivos a priori para considerarlas inherentemente más inseguras que sistemas humanos en contextos empresariales legítimos.
El marco evoluciona con el tiempo, permitiendo ajustes futuros a medida que se desplieguen casos concretos, sin pretender ser un régimen inalterable.
Visión Presidencial y Potencial de Transformación Económica
La iniciativa refleja una visión estratégica del Presidente para identificar huecos globales que ni Europa ni Estados Unidos aprovechan, posicionando a Argentina como destino atractivo para empresas de inteligencia artificial.
Al habilitar estos tipos societarios dentro de la ley, se evita que actividades empresariales innovadoras operen al margen del marco normativo, fomentando formalidad y recaudación.