Desregulación en Argentina: La visión de Federico Sturzenegger con Milei
Orígenes del plan y el Triángulo de las Bermudas autoinfligido
Sturzenegger participó en los gobiernos de De la Rúa y Macri, intentos fallidos de reformar un país estancado por medio siglo, lo que lo llevó a analizar por qué equipos capaces y honestos no lograron cambios profundos.
Concluyó que Argentina vivía en un “Triángulo de las Bermudas” creado por sindicatos, capitalistas de amigos y el partido peronista, que usaron la arquitectura legal para generar privilegios y rentas regulatorias.
Estas instituciones económicas no inclusivas (según Acemoglu y Robinson) formaban un círculo vicioso: privilegios generan rentas que compran la preservación del statu quo, dificultando su desmantelamiento.
Decidió preparar con dos años de anticipación un inventario completo de leyes federales: leerlas todas, clasificarlas en derogar, mantener o modificar, y redactar los cambios para que el próximo presidente pudiera actuar de forma rápida y contundente.
La llegada de Milei, con profunda convicción libertaria, permitió ejecutar este proyecto de liberalismo clásico, logrando 15.000 desregulaciones en los primeros dos años.
Diferencias con administraciones previas y enfoque libertario
A diferencia del Ministerio de Modernización de Macri, aquí se entiende que el Estado no se moderniza: lo que moderniza es quitar al gobierno del camino y liberar a las personas.
El gobierno actúa como costo fijo devastador para pymes y el espíritu emprendedor; una economía vibrante requiere que la creatividad opere sin ataduras y desafíe el sentido común constantemente.
Los objetivos de desregulación estuvieron claros desde el inicio para Milei y su equipo: priorizar la libertad sobre cualquier intento de “modernizar” la burocracia.
Sectores con mayor impacto y combate a intereses creados
Argentina había bloqueado sus propias fortalezas: la ley de glaciares impedía la minería (mientras Chile exporta USD 60.000 millones anuales); se prohibió inversión extranjera en agro, economías regionales y forestal.
Se modificó la ley de glaciares y se avanza en derogar la ley de tierras kirchnerista, proyectando USD 15.000 millones de inversión; también se liberó el cultivo de salmón y la importación de bienes de capital usados.
Las reformas operan en dos niveles: el económico (competencia, apertura comercial, flexibilidad laboral) y el de economía política (diluir rentas que financiaban a los agentes de bloqueo).
La reforma laboral permite negociaciones por empresa que prevalecen sobre las nacionales, quebrando el poder monolítico de sindicatos como el de camioneros y adaptando el mercado a realidades regionales.
Debilitar económicamente a sindicatos, corporaciones privilegiadas y estructuras peronistas es la clave para que la reforma sea sostenible y no regrese al viejo régimen.
Resistencias, seguimiento y rol de las redes sociales
La resistencia de intereses creados se neutraliza porque Milei apoya públicamente cada desregulación en redes, eliminando a quién hacer lobby.
La burocracia es más difícil: actúa como monstruo de muchas cabezas, reinstala normas en niveles inferiores y protege oportunidades de corrupción; cada regulación tiene “dueños” y redundancias legales.
Se mantiene diálogo fluido con “víctimas del Estado” vía correos y se usa X (Twitter) a diario: tuits humorísticos explican desregulaciones, generan auditoría ciudadana y permiten corregir sobre la marcha.
Las redes cambiaron las reglas al eliminar la intermediación mediática, permitiendo comunicación directa y apoyo popular a la libertad.
Facultades delegadas y continuidad del trabajo
El Congreso otorgó facultades delegadas para reformar el Estado (no específicamente desregular); se emitieron 72 decretos en el plazo, con un contador de días inspirado en Gandalf para mantener al equipo enfocado.
Tras el vencimiento en julio 2025, el contador ahora marca los días restantes del mandato para valorar el tiempo con un presidente único en su defensa de la libertad.
Con el buen resultado en elecciones de medio término, ahora se avanza por vía legislativa con optimismo de aprobar la mayoría de las leyes pendientes, respetando el debate democrático.
Aversión al riesgo regulatorio y ejemplos concretos de libertad
Las regulaciones son desproporcionadamente aversas al riesgo por incentivos sesgados (ejemplo de Friedman sobre aprobación de medicamentos): el regulador paga caro un error de acción pero nada por omisiones que matan miles.
Parte del trabajo es convencer a burócratas de asumir riesgos; su imaginación inventa catástrofes de la libertad pero no visualiza los daños de la sobrerregulación.
Caso emblemático: estaba prohibida la internet satelital por lobby de un gran proveedor; al eliminarla, Starlink y otras llegaron a 3 millones de argentinos (casi 10% de la población) en dos años sin gastar un peso público, solo con libertad. Argentina, del tamaño de Europa y con baja densidad, nunca podría cablear todo el territorio.
Próximos pasos y agenda legislativa
Proyecto para eliminar cerca de cien leyes obsoletas, inspirado en cláusulas sunset como las de Texas.
Derogar la ley de tierras para atraer IED agrícola; desregular mercados de capitales, seguros y cabotaje fluvial (equivalente a la Ley Jones estadounidense), con reducciones de costos del 15-20% al evitar traslados in