El mercado mantuvo confianza en la baja de la inflación a pesar de un repunte transitorio durante el año pasado, impulsado por una fuerte caída en la demanda de dinero, el conflicto en Irán que afectó precios de combustibles, la cuestión de la carne y factores estacionales de marzo.
Las expectativas del REM y del mercado de bonos siempre vieron el aumento como temporal y confiaron en la tendencia de largo plazo.
Los factores monetarios anclados en una sólida base fiscal permiten proyectar que la inflación seguirá bajando en los próximos meses.
El dato de inflación de la ciudad en 2,1% se considera positivo frente al 2,5% anterior y genera optimismo para el dato del INDEC del jueves.
Tasas de Interés y Dinámica Monetaria
La tasa de Lebac cayó por debajo del 20% debido al aumento de la demanda de dinero, la baja volatilidad del tipo de cambio y la compra de más de 10.000 millones de dólares en reservas por parte del Banco Central.
Para que la tasa continúe bajando se necesita consolidar la demanda de dinero, obtener datos de inflación más bajos y mantener la estabilidad cambiaria.
La tasa está directamente vinculada al crecimiento del crédito al sector privado, que se ve impulsado por estas condiciones.
Las proyecciones del REM de seis meses atrás subestimaron la velocidad de estos ajustes y mostraron mayor pesimismo en dólar, inflación y tasas.
Boom Exportador y Factores Externos
Argentina atraviesa el mayor boom exportador desde fines del siglo XIX, con hidrocarburos y minería superando ya al campo en los primeros meses del año.
Las exportaciones totales superarán los 100.000 millones de dólares este año y se proyecta que se duplicarán en cinco o seis años.
El superávit comercial estimado alcanza los 20.000 millones de dólares, impulsado por exportaciones de commodities, industriales y pymes.
Estos ingresos de dólares estructurales contribuyen a la estabilidad del tipo de cambio y a la apreciación tendencial.
Política Fiscal y Capitalización del Banco Central
El superávit fiscal consistente y la capitalización sistemática del Banco Central eliminaron dudas del mercado sobre la compra de dólares y la solvencia monetaria.
Estos elementos permiten un tipo de cambio más estable o con tendencia a la apreciación, alejando riesgos de crisis cambiaria.
El gobierno logró despejar incertidumbres sobre actividad económica, inflación y competitividad exportadora que existían a fines del año anterior.
Desregulación y Derechos de Propiedad
Las reformas de desregulación y el respeto pleno a los derechos de propiedad generan un impacto económico superior a la sola reducción de impuestos en 2,5 puntos del PBI.
El superávit fiscal libera crédito para el sector privado al no competir con el Estado por financiamiento.
Inversiones privadas en infraestructura como 9.000 kilómetros de rutas y el Belgrano Cargas se vuelven viables.
La protección de semillas y la Ley de Cabotaje impulsan exportaciones agrícolas adicionales por 4.000 millones de dólares anuales.
El costo acumulado de regulaciones excesivas y violaciones históricas a la propiedad privada se reduce drásticamente.
Análisis de la Mora Crediticia
El aumento de la mora responde al apretón monetario del año anterior, la refinanciación de deudas a tasas del 140% y la pérdida de cultura crediticia de los bancos tras prestar principalmente al Estado.
El crédito privado pasó de 6 a cerca de 12 puntos del PBI, exponiendo problemas en un contexto de tasas altas y salarios reales negativos durante el periodo electoral.
La mora se concentra principalmente en créditos de consumo y no representa riesgo para la solidez del sistema financiero, ya que los bancos están bien capitalizados.
Se recomienda que las entidades refinancien a tasas más bajas para recuperar parte de los préstamos en lugar de darlos por perdidos.
Perfil Demográfico de los Deudores
La franja etaria de 18 a 30 años concentra la mayor mora, tanto en cantidad de deudores como en montos, con porcentajes entre 27% y 39%.
Las compras en supermercados no explican el problema; las cuotas y el cambio de dinámica inflacionaria son los principales factores.
Los jóvenes que tomaron crédito personal no anticiparon el fin de la licuación de deudas por alta inflación y sufrieron pérdida de empleo o ingresos.
Créditos hipotecarios y a empresas mantienen mora estable, mientras que el crédito no bancario y de consumo presenta mayor deterioro.