La renuncia se debió a una diferencia de criterio sobre la fecha de implementación de una nueva metodología de medición de la inflación.
El ministro Caputo y el presidente consideran que no es el momento adecuado para cambiar el índice, para evitar que se atribuya la baja de la inflación al cambio metodológico y no al trabajo económico.
Según Marco Lavagna, la diferencia entre el índice actual y el nuevo es mínima, incluso el nuevo daba ligeramente más bajo en diciembre y enero.
Se mantendrá el índice actual hasta que el proceso de desinflación esté consolidado.
Pedro Lies (actual número dos del INDEC) fue confirmado como el reemplazante definitivo de Marco Lavagna.
Lies es un funcionario técnico de larga trayectoria e intachable, que incluso se retiró del INDEC durante la época de manipulación de datos con Moreno.
La mención de Lies en LinkedIn como «abierto a un nuevo empleo» se atribuye a los bajos salarios en el sector público, que provocan muchas renuncias.
El sueldo de los ministros se actualizó de aproximadamente 2.8 millones a 5 millones de pesos brutos.
Inflación y Perspectivas Económicas
Caputo proyecta que la inflación de 2024 estará en el entorno del 16% (cifra del presupuesto), significativamente más baja que el año anterior.
La baja de la inflación es «inevitable» debido a la ausencia de déficit fiscal y cuasi fiscal, lo que elimina la emisión monetaria.
La «escalerita alcista» de inflación mensual de 2023 (de 1.5% en mayo a 2.8% en diciembre) se atribuye a ataques políticos, colapso de la demanda de dinero y dolarización.
El riesgo país, que llegó a 1200, se encuentra en 450, aunque se esperaba una baja mayor dadas las medidas económicas.
Altos precios en Argentina (ej. hamburguesa más cara que en Nueva York) se deben a la ineficiencia, impuestos y la incertidumbre que los empresarios trasladan al consumidor.
La solución es la estabilidad, inversión y competencia, lo que obliga a las empresas a ser más eficientes y a competir por cantidad en lugar de por margen.
El ejemplo del gasoducto (tubos a $4000/ton antes vs. $1400/ton en licitación privada actual) ilustra la diferencia entre una economía desordenada y una con competencia.
La «batalla cultural» del presidente no es personal, sino para mostrar el cambio de modelo.
Industria, Importaciones y Tarifas
El gobierno no prioriza sectores específicos (como oil & gas o campo) sobre la industria nacional; busca que los bienes sean más baratos para todos los argentinos.
La industria debe adaptarse a la competencia y la eficiencia.
Empresarios que se quejan de la presión impositiva deben hablar con provincias y municipios, que son los que más impuestos cargan.
La importación de autos chinos (híbridos) no es una «invasión»; representa un porcentaje bajo del total de patentamientos y fomenta la competencia y baja de precios.
Caputo es cauteloso sobre la importación de autos usados del exterior, a diferencia de Sturzenegger.
Las tarifas de energía se han «aplanado» para reducir la volatilidad estacional.
Los usuarios N2 y N3 siguen con subsidios importantes, mientras que los grandes contribuyentes pagan el precio pleno.
Los aumentos tarifarios futuros serán ligeramente superiores a la inflación mensual, sin saltos fuertes inesperados.
Tipo de Cambio y Deuda
El dólar se mantiene en calma; el Banco Central compró 1.200 millones de dólares en el último mes, evitando una apreciación mayor.
No se emitirán bonos en el mercado internacional.
La estrategia es pagar bonos existentes, lo que libera capital para que los inversores reinviertan en empresas y provincias argentinas, generando proyectos productivos y empleo.
Esta estrategia busca generar escasez de oferta de bonos, aumentar su demanda, subir su precio y, consecuentemente, bajar el riesgo país de forma más rápida, beneficiando a todo el sector privado.