Juan Ramón Rayo destaca que Milei heredó una inflación mensual del 12,8% que bajó por debajo del 3%, un déficit público del 5% que alcanzó equilibrio presupuestario primario y una actividad económica en máximos históricos.
La pobreza se sitúa en el nivel más bajo desde 2018 según datos oficiales, aunque Rayo reconoce que la posición sigue siendo mala y requiere perseverancia en las reformas.
Eduardo Garzón señala que Argentina está técnicamente quebrada con reservas netas negativas de 16.000 millones de dólares, empeoradas en más de 2.000 millones durante el mandato.
Garzón critica que Milei ha vivido de préstamos del FMI, swaps con Trump y adelantos de exportadores sin resolver la deuda heredada de gobiernos anteriores.
Situación de las Reservas y Deuda Externa
Rayo explica que las reservas negativas provienen de la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, que las dejó en menos 13.000 millones, y del default declarado por Alberto Fernández en 2020 pese a recibir 44.000 millones del FMI.
Garzón argumenta que Milei ha despilfarrado dólares de Vaca Muerta y el agro mediante condonaciones fiscales y pagos a acreedores, manteniendo la economía en la cuerda floja.
Rayo defiende que el endeudamiento de Macri respondió a la herencia peronista y que impagar deuda, como se hizo en 2020, genera devaluaciones que licuan salarios y empobrecen a la población.
Evolución de la Inflación y Medición del IPC
Rayo indica que la inflación acumulada de 2025 fue del 31,5%, el nivel más bajo en ocho años, con un repunte reciente hasta el 2,9% mensual causado por el riesgo electoral del peronismo y fuga de capitales.
Garzón sostiene que la inflación lleva nueve meses subiendo y que el IPC oficial está anticuado, midiendo productos como radiocasetes y VHS mientras omite Netflix, Uber y Wi-Fi, lo que subestima la inflación real en unos 40 puntos.
Ambos coinciden en que la inflación actual ronda el 3% mensual, muy por debajo del pico inicial pero lejos del objetivo de cero prometido por el gobierno.
Impacto en el Poder Adquisitivo y Salarios
Garzón afirma que los salarios registrados están un 7% por debajo del nivel de llegada de Milei y un 17% si se corrige la inflación, con seis de cada diez argentinos saltándose comidas para llegar a fin de mes.
Rayo replica que la mitad del empleo argentino es informal y que el aumento de autónomos refleja una reasignación desde sectores dependientes de obra pública hacia actividades productivas como minería y agro.
El consumo masivo permanece por debajo de los niveles previos a Milei, aunque algunos indicadores de acceso a vivienda, como hipotecas concedidas en un trimestre, superan los cuatro años del gobierno anterior.
Destrucción de Empleo y Tejido Empresarial
Garzón reporta más de 18.000 empresas cerradas en términos netos y más de 200.000 puestos de trabajo perdidos en el sector privado formal desde el inicio del gobierno.
Rayo aclara que la destrucción se concentra en construcción e industrias protegidas por subsidios estatales, mientras crecen exportaciones automotrices, químicas y agroindustriales en máximos históricos.
Garzón advierte que la reforma laboral reduce derechos y prestaciones por desempleo, precarizando condiciones sin generar nuevo empleo neto.
Percepción Social y Coste del Ajuste
Garzón menciona que el 45% de los argentinos sufre estrés económico según la Universidad Católica Argentina y que muchos perciben empeoramiento pese a la estabilización de precios.
Rayo argumenta que la disociación entre percepción individual y rumbo del país es normal en ajustes profundos, pero datos de pobreza y acceso a crédito muestran mejoras respecto a 2018.
Ambos reconocen tensiones sociales altas, aunque discrepan sobre si el coste temporal es inevitable para lograr estabilización duradera.
Sostenibilidad Política del Programa
Rayo sostiene que el éxito depende de que el peronismo no regrese al poder, ya que su victoria generaría corridas cambiarias y retorno al cepo como ocurrió en gobiernos anteriores.
Garzón propone impagar parte de la deuda, aumentar competencia empresarial contra oligopolios y liberar el tipo de cambio para evitar apreciación artificial del peso que encarece productos locales.
Rayo replica que el superávit comercial histórico y la ausencia de venta de reservas desmienten cualquier apreciación artificial, mientras Garzón insiste en que el peso caro favorece importaciones y perjudica la industria.